Una colección de partituras de discos emblemáticos, la edición de grabaciones inéditas, una casa museo interactiva en Avenida República y un concierto sinfónico con una orquesta de inmigrantes son parte de los nuevos proyectos de una de las bandas más importantes del país. Juanita Parra, Mario Mutis y Claudio Parra, líderes del grupo, hablan sobre esa mirada desprejuiciada que los empuja a compartir escenarios con otros músicos e instituciones, y el rol que tienen en la formación de audiencias.

Cerca de dos meses trabajaron Los Jaivas -una de las bandas más icónicas de la música chilena y un referente a nivel latinoamericano-, preparando el concierto gratuito que dieron en el Movistar Arena, el 17 de octubre, para celebrar los 55 años del grupo. En la ocasión festejaron también el regreso de Eduardo Parra, tecladista y compositor de Los Jaivas, y uno de los fundadores de la agrupación que mezcló rock con sonidos andinos, en tiempos donde nadie lo hacía. 

Ese concierto, el del cumpleaños número 55, era parte de un puñado de nuevos proyectos en los que viene trabajando la banda encabezada por Juanita Parra –hija de Gabriel Parra, ex baterista y uno de los fundadores-, Mario Mutis y Claudio Parra. Al del Movistar se sumará otro el 24 de noviembre, en formato sinfónico coral, llamado Todos juntos. El escenario estará en el Parque Araucano, en Las Condes, y sobre él fusionarán sus sonidos con los de la Banda Sinfónica de la FACH, la Orquesta música para la integración, formada por inmigrantes –cerca del 70% de ellos, venezolanos-, y el Coro Víctor Alarcón, de Santiago. 

El nombre del concierto no es casual. “Invitamos a la Orquesta Música para la Integración para dar una imagen de que la inmigración, en Chile, sí es bienvenida. Los estamos invitando a un concierto y mostrándole a la sociedad chilena que eso es lo que debemos hacer: acogerlos y darles las oportunidades que no tienen en su país. Es un bonito mensaje”, dice Mario Mutis. 

Es una tarde de octubre y Mutis está sentado junto a Juanita Parra y Claudio Parra, en las oficinas que tiene el grupo en calle Infante, Ñuñoa. En las paredes cuelgan algunos originales del artista René Olivares, quien ha pintado cuadros para las carátulas de discos como Alturas de Machu Picchu y Obras de Violeta Parra. Y es que Los Jaivas han extendido su nombre e impacto más allá de lo musical, integrando a otras disciplinas artísticas: crearon la banda sonora de Palomita Blanca, la película chilena ícono de los 70, dirigida por Raúl Ruiz; en Alturas de Machu Picchu fusionaron formatos como el sonido, lo audiovisual y la poesía, creando imágenes musicales a partir del poema de Pablo Neruda; y en 2003 estrenaron el espectáculo París-Santiago, con el Banch, el Ballet Nacional Chileno.

Fueron parte de la escena latinoamericana de los 70, y una de las cosas que los  identifica es la mirada abierta, no partidista, que les permite conectar de manera transversal con el público. ¿Cómo miran esa posición, en retrospectiva?

-Mario: Vivimos un momento muy complicado en Chile, antes del golpe militar, en la época de Allende, e incluso antes, en la época de Frei. Estaba muy revuelto el tema político y el país demasiado dividido. Había chilenos de un lado y de otro, y tenían que matarse, golpearse, denostarse. Y no estábamos de acuerdo con eso. Creíamos que el país era uno solo, y teníamos que pelear y trabajar para que nuestra sociedad fuera mejor (…). No estábamos equivocados en ese momento y seguimos pensando lo mismo: debemos seguir todos juntos, como dice la canción, construyendo una sociedad y un país en el que todos podamos vivir mejor. 

¿El concierto que están preparando para noviembre es una renovación del mismo mensaje?

-Mario: Bueno, el concierto se llama Todos juntos (risas). 

Juanita Parra explica que, como agrupación, han tenido históricamente esa postura desprejuiciada e integradora en lo musical. “Lo bonito es que se nos han dado las circunstancias, y hemos sido capaces de aceptar, sin prejuicios, las proposiciones de compartir la música y el escenario con distintas entidades y músicos de Chile. Son cosas que se han dado así, estamos energéticamente dispuestos a que estas posibilidades se desarrollen junto a nosotros. Enfrentamos la vida así. Y conformamos un espectáculo súper bonito, que la gente, cuando se entera, le parece genial que podamos convocar transversalmente”.

CONCIERTOS POR CHILE, COLECCIÓN DE PARTITURAS Y NUEVOS DISCOS

En 2019, la ruta de recitales trazada los llevará a lugares de Chile más pequeños o remotos, fiel al estilo de la banda, que logró posicionarse como parte de la identidad local, y a la vez global. “Vamos a estar en el eclipse solar, en el Valle del Elqui, con un gran concierto”, adelanta Mario respecto de un evento que tienen en agenda para el 3 de julio del próximo año, en Diaguita, un pueblo en el valle de la IV Región. 

Uno de los sellos de Los Jaivas en sus más de cinco décadas de historia musical, ha sido tocar en sitios impensados o de difícil acceso, como Torres del Paine. O que han coincidido con momentos especiales, como para el lanzamiento de Mamalluca, en enero de 1999, en el Estadio Nacional, donde hubo eclipse de luna mientras realizaban el concierto.

No todo es música en vivo. Sobre el escritorio de la oficina en Infante está un proyecto de largo aliento, de transcribir a partituras toda la obra de la banda. “Hasta el momento existe sólo la grabación, y los que quieren tocar los temas de Los Jaivas y sacarlos de oreja, muchas veces no escuchan todas las notas o se les confunde un instrumento con otro. Para un músico es muy importante tener la partitura, para tocar fielmente”, explica Claudio. Con ese foco, armaron un equipo de músicos integrado, entre otros, por Juan Pablo Bosco, baterista y admirador de Gabriel Parra, quien está haciendo una transcripción de su batería. “Hemos recuperado las multipistas -una cinta análoga con 24 pistas y todos los instrumentos por separado, explica- donde grabamos los discos. Por ejemplo, Alturas de Machu Picchu está terminado. En el caso de Obras de Violeta Parra, tenemos la multipista porque grabamos en Francia, en 1984, y pudimos recuperarla”, detalla Claudio, quien lidera este proyecto. 

La idea es publicar un libro con las partituras -uno por obra-, como una colección. Están comenzando con Alturas de Machu Picchu y también han avanzado con el disco Todos juntos. 

¿Vienen lanzamientos de nuevos discos? 

-Mario: Hay discos que se nos han ido quedando atrás. No son de estudio, sino de conciertos en vivo en su mayoría, como uno que montamos hace tres años, con el que recorrimos Chile y tocamos en el Teatro del Lago (…). Y hay otro disco de Obras Sinfónicas, el volumen 2, que queremos hacer con algunas piezas que quedaron en el tintero. El volumen 1 fue Mamalluca. 

¿Planean retomar la composición de temas originales? El último álbum compuesto fue Arrebol, en 2001, y después de eso son recopilatorios y reediciones.

-Claudio: El problema que enfrentamos es que la composición siempre fue colectiva y está firmada por Los Jaivas. La obra que todo el mundo conoce, es lo que salió del seno del grupo de los cinco integrantes fundadores, con el sello del grupo. Hoy, cuando faltan dos personas muy importantes, ya no somos los mismos, no está el grupo que componía. Mucha gente piensa ‘¿por qué no lo hacen con otras personas?’. Tampoco es como en el fútbol, donde se cambia un jugador por otro y siguen con la misma camiseta. Hay un pensamiento, un sentimiento y una historia detrás.  

¿No están pensando en un disco con composiciones nuevas de Los Jaivas?

-Claudio: No hemos descartado la opción porque hay posibilidades de completar mucha música que está inconclusa, trabajos que empezamos y no terminamos. Tenemos grabaciones de ensayos y cosas así, que quedaron a medio camino, y es música inédita (…)

UNA CASA MUSEO INTERACTIVA

Otro proyecto emblemático que ocupa a Los Jaivas es el de restauración de una casa patrimonial, en el barrio universitario, en Santiago. Este lugar acogerá a la Fundación Cultural Los Jaivas, que se creó en 2003. A principios de 2016, el Ministerio de Bienes Nacionales entregó al grupo -en una concesión por 30 años-, una casa de más de 800 metros cuadrados, en Avenida República. “Es una casa maravillosa, pero estaba destruida por el terremoto de 2010 y por el mal uso que se hizo de ella. Entonces empezamos a trabajar para arreglarla y montar ahí nuestro proyecto”, cuenta Mario, quien lidera este trabajo con la visión y opiniones de Juanita y Claudio. En ese lugar, Los Jaivas quieren montar una exposición similar a la que hicieron en el Museo de Bellas Artes, en 2013, cuando cumplieron 50 años como agrupación musical. “Fue una exposición muy visitada, y la queremos instalar permanentemente en esta casa (…). Ahí también queremos mostrar los videos y  fotografías históricas, y los más de 50 instrumentos que hemos usado. Como un museo pero interactivo, de manera que capture a las nuevas audiencias y generaciones que andan todo el día con el celular y lo que ven son pantallas”, agrega el bajista y una de las voces de la banda.

El plan es que la casa -que está ubicada en Avenida República 351-, acoja a una academia de música. La idea de Mario, Juanita y Claudio, y de la fundación, es transmitir así la experiencia de 55 años de carrera, como grupo, y enseñar los instrumentos que tienen que ver con la identidad y cultura de Los Jaivas, es decir, con los ritmos latinoamericanos.

Actualmente están en búsqueda de fondos para reparar la vivienda y echar mano a la obra. En 2016 ganaron el Fondo del Patrimonio del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio -ex Consejo de la Cultura-, y por estos días se encuentran postulando al Programa Puesta en Valor del Patrimonio de Subdere, que es estatal, para reparar viviendas patrimoniales como esta, que esperan abra sus puertas a fines de 2019 o comienzos de 2020. 

FORMAR AUDIENCIAS

Juanita explica que si bien la sede aún no está preparada, con la fundación ya realizan varias laborales en educación y formación de audiencias: “Vamos a colegios, de forma individual o grupal, a veces tocamos con los niños haciendo talleres, otras veces son conversatorios. Los niños de Chile nos han visto en sus aulas, en sus colegios, desde hace varios años”.

Mario la escucha y cita una gira que hicieron en 2015, por la Región de Los Ríos, junto a una orquesta sinfónica y un coro de jóvenes y niños, ambos locales. Llegaron a todas las comunas de la región, en una época del año donde no había visitantes ni turistas. “Era la gente de ahí, que veía a sus hijos tocar con Los Jaivas, en una orquesta sinfónica, recorriendo pueblos. Fue maravilloso (…)”.  

¿Cómo definirían dónde están hoy como grupo y hacia dónde quieren migrar?

–Juanita: Hacia Marte (risas). Me encantaría ir a tocar a África.

Mario dice que la banda está en etapa de contar y transmitir la experiencia a las nuevas generaciones, tarea que concretan a través de la fundación. “Todo lo que hemos aprendido en estos 55 años de escenario, no es malo contárselo a los nuevos, a los emergentes, a los jóvenes, e incluso a los niños”. Con estos últimos, buscan motivar la enseñanza de la música, para que tengan una formación más integral.

“Hay una obra de Los Jaivas que es bastante importante y grande, y siento que lo que estamos haciendo es terminar bien esa obra, porque no está todo dicho, ni terminado”, advierte Claudio. Parte de esa tarea es ver qué pasará con los másteres de los discos y los audiovisuales, porque forman parte del patrimonio del grupo. “Tenemos que preocuparnos de ver en manos de quién va a quedar y cómo podemos preservarlo en el tiempo. Esa es una inquietud que nos mueve en este momento y lo estamos haciendo a través de la fundación”, detalla Claudio. 

En esa línea, Juanita cree que el rescate de ese patrimonio material es fundamental. “Hoy se puede ver que mucho del patrimonio cultural de Chile está en peligro y hasta se ha perdido, por culpa de peleas de herederos (…). Hay un patrimonio y se debe proteger porque le corresponde a todos, fue hecho para todos”. 

EL PREMIO DE LA INDUSTRIA PUBLICITARIA Y CREATIVA

El 29 de noviembre, Los Jaivas recibirán el premio Árbol de la Creatividad, que entrega todos los años ACHAP, la Asociación Chilena de Publicidad. “Me parece extraordinariamente positivo que se unan estos dos conceptos, pensando en que la cultura es el alma del pueblo. Si las agencias de publicidad quieren llegar a las personas, conquistarlas y emocionarlas, para venderles lo que sea, uno de los caminos es la música, en especial, y la cultura, en general (…)”, señala Mario Mutis sobre el reconocimiento. 
“Es un honor que otras personas sientan que el grupo ha sido creador de algo, y finalmente reconocer el aporte y el trabajo de un equipo de gente que lleva 55 años trabajando, creyendo hacer algo y queriendo llegar a los corazones de las personas”, añade Juanita Parra. “Somos tremendamente felices al tocar y ver como los niños y las personas se emocionan con nuestra música”, dice la baterista de Los Jaivas. 

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